PREVENCIÓN Y CONTROL DE LEGIONELLA

LEGIONELLA BAJO CONTROL CON NOVAGEA

 

Tratamiento Legionella

 

TRATAMIENTOS DE LIMPIEZA Y DESINFECCIÓN HOMOLOGADOS

 

 

Diagnóstico Legionella

 

DIAGNÓSTICO DE SITUACIÓN DE LA INSTALACIÓN

 

 

Equipo Veterinario Especializado Legionella

 

EQUIPO ESPECIALIZADO: LICENCIADOS EN VETERINARIA

 

 

Certificado Empresa Legionella Homologado

 

CERTIFICADO Y EMPRESA HOMOLOGADOS POR LA COMUNIDAD DE MADRID ROESB 566-CM-S

 

 

Cumple con la normativa.

Prevención y Control de Legionella

Equipos que se tratan

  • Torres de refrigeración y condensadores evaporativos.
  • Sistemas de agua caliente sanitaria con acumulador y circuito de retorno.
  • Equipos de terapia respiratoria.
  • Respiradores.
  • Nebulizadores.
  • Sistemas de instalación interior de agua fría de consumo humano y Equipos de enfriamiento evaporativo que pulvericen agua y Humectadores.

  • Fuentes ornamentales.
  • Sistema de agua climatizada con agitación constante y recirculación a través de chorros de alta velocidad o la inyección de aire. Jacuzzis, whirlpool spa. Tratamientos con chorros a presión y otras…
  • Sistemas de riego por aspersión en el medio urbano.
  • Sistemas de agua contra incendios.
  • Elementos de refrigeración por aerosolización al aire libre.

 

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La Legionella

La Legionela o Legionelosis (también conocida como enfermedad del Legionario) es el nombre que se le ha dado a la enfermedad causada por agrupación de micro-bacterias en forma de bacilo encontradas en su mayoría en ambientes extremadamente húmedos y de alta temperatura. Por esta razón, su presencia resulta más evidente en fuentes de agua como ríos, lagos, sistemas de tuberías, abastecimientos de agua artificiales e incluso en sistemas de aire acondicionado.

Estas bacterias pueden producir una infección en los pulmones y las vías respiratorias que en el mayor porcentaje de los casos, afecta a aquellos con un sistema inmunológico debilitado, como es el caso de las personas de edad avanzada o con problemas pulmonares y respiratorios.

El nombre proviene de “La Enfermedad del Legionario” y se llama así debido a que fue detectada por primera vez en 1976 entre un grupo de Legionarios que asistían a una convención en el Hotel De Filadelfia. En ese momento se registró el primer brote que causó 34 muertes. Los afectados presentaban una especie de neumonía o infección en los pulmones que más adelante pasó a conocerse como Legionella o La enfermedad del Legionario.

Es muy importante realizar una correcta Prevención y Control de la Legionella.

Síntomas de la Legionella

Esta enfermedad comienza a mostrar sus síntomas entre 2 y 19 días después de la inhalación de pequeñas partículas de humedad contaminadas con la bacteria, periodo que ha sido denominado como incubación.

Durante la fase inicial de esta enfermedad, con frecuencia el paciente presenta dolores musculares, dolor de cabeza y dificultad para respirar. Estos síntomas comienzan a empeorar a medida que la enfermedad comienza a desarrollarse.

Al principio varios pacientes han indicado que se sentían agotados, cansados y débiles, por lo que les es difícil afrontar sus actividades diarias.

El afectado comienza luego a presentar escalofríos, fatiga crónica y fiebre alta con temperaturas que llegan a alcanzar desde 39°C hasta 40°C.

Ya que esta bacteria afecta principalmente los pulmones, la tos seca es un síntoma habitual, que evoluciona de forma gradual durante el desarrollo de la enfermedad al punto en que el paciente presenta tos con moco e incluso sangre en algunas ocasiones.

Durante sus etapas más avanzadas, la Legionelosis puede llegar a causar problemas en el sistema nervioso, problemas gastrointestinales y diarrea, pudiendo llevar al paciente a una condición de salud crítica, que podría causar la muerte si no es tratada de forma oportuna.

Por otro lado, existe otro tipo de infección mucho menos grave causada por estas mismas bacterias que suelen ser confundidas con la enfermedad del Legionario pero sus síntomas se asemejan más a un caso leve de gripe. Esta forma de Legionella se le conoce como la Fiebre Pontiac.

Diagnóstico de la Legionella

Ya que los síntomas de la Legionella son tan parecidos a diversos casos de neumonía, la enfermedad del legionario puede ser difícil de diagnosticar en muchos de los casos. La forma más conocida de su detección temprana es mediante el uso de radiografías del tórax en busca de acumulaciones de líquido alrededor de los pulmones.

Aunque todo el mundo es potencialmente vulnerable a esta enfermedad, las personas con mayor probabilidad a experimentar síntomas graves de esta enfermedad son las personas de mediana edad o personas mayores; Así como también los fumadores, ex-fumadores, enfermos de cáncer, enfermos de diabetes o personas que padezcan de enfermedades renales.

Los ancianos tienen hasta un 80% más de posibilidades de fallecer si contraen la legionella y no reciben tratamiento médico adecuado. Un diagnóstico precoz y un buen tratamiento de la legionella reducen el riesgo hasta el 15%.

Es muy importante el diagnóstico de situación de las instalaciones en los lugares públicos (y privados) para prevenir el contagio.

Fiebre Pontiac

Aunque la Fiebre Pontiac posee muchos síntomas similares a los de la enfermedad del Legionario, (principalmente los dolores musculares, gripe, nauseas y fiebre a muy altas temperaturas) se trata de una infección mucho más leve que duran alrededor de una semana. La diferencia principal de la Fiebre Pontiac con La Enfermedad del Legionario es que las personas que padecen de esta no presentan neumonía.

Por lo general, no hace falta un tratamiento especifico para la Fiebre Pontiac pues la recuperación suele ser espontanea y no existe riesgo de mortalidad.

¿Cómo tratar la Legionella?

La enfermedad del Legionario es potencialmente mortal, así que debe ser tratada tan pronto se sospecha de su padecimiento. Los antibióticos son comúnmente utilizados para combatir la infección puesto que estos médicamente eliminan las bacterias del cuerpo.

La duración del tratamiento antibiótico suele ser de 7 a 10 días y puede ampliarse en individuos con problemas inmunológicos o en personas que hayan recibido algún trasplante.
Estos tratamientos deben iniciarse apenas se tenga una pequeña idea del contagio por esta bacteria.

Contagio y prevención de La Enfermedad del Legionario

Es importante resaltar que La Enfermedad del Legionario no es contagiosa y no puede ser adquirida por el contacto con personas que padecen de la enfermedad. El método de propagación más común de la Legionelosis ocurre cuando las personas inhalan las bacterias infectadas que viajan por el aire, esto es común en sitios como lagos, piscinas, bañeras de hidromasaje y sistemas de aire acondicionado.

LEGIONELLA EN SISTEMAS DE AIRE ACONDICIONADO Y OTROS LUGARES COMUNES

Ya que, como hemos comentado, la forma de contagio es por inhalación. Los sistemas de refrigeración son lugares idóneos para que la bacteria florezca.

El calor favorece el contagio y las altas temperaturas favorecen la propagación. Esta bacteria se multiplica a temperaturas de entre 20° y 45° esto supone que la Legionelosis es un trastorno mucho más común en verano y a principios de otoño, aunque puede producirse en cualquier época del año.

En estas condiciones, la bacteria puede colonizar los sistemas de aire acondicionado ya que en ellos se forman pequeñas gotas de agua que son el caldo de cultivo idóneo para esta bacteria, que se propagará después a través del aire.

Además, la legionella puede encontrarse en sistemas de abastecimiento de agua que llegará a instalaciones que generan aerosoles como duchas, condensadores, torres de refrigeración, spas, jacuzzis, humidificadores, fuentes, etc.

Cómo prevenir la Legionella

La clave para la prevención de esta enfermedad se encuentra en el mantenimiento adecuado de los sistemas de agua que favorecen el crecimiento de la bacteria, como lo son sistemas de agua potable, piscinas, bañeras de hidromasaje, fuentes decorativas; en especial las torres de enfriamiento (aires acondicionados de edificios y hoteles) y sistemas de calefacción central, puesto que es el medio de propagación más común al que se encuentran expuestas una mayor cantidad de personas.

Cuando estos aparatos se ensucian, funcionan como un ventilador que esparce por el ambiente todo tipo de bacterias y hongos que pueden crear una gran cantidad de enfermedades y afecciones.

Con el mantenimiento adecuado de los sistemas de enfriamiento y calefacción, como los filtros y los depósitos de agua se evitará que estas bacterias tengan la oportunidad de crecer y propagarse por el aire.

Para ello, contar con una empresa certificada como Novagea que supervise y limpie estos elementos es fundamental en la prevención de la legionella.

El mantenimiento de las instalaciones compete a sus titulares, y la administración hace inspecciones periódicas para comprobar que la limpieza y desinfección de estos sistemas en lugares públicos se hacen correctamente.

Aun así, todos los años nos encontramos con noticias de contagios por Legionella en la que se investiga el origen del foco ya que es un problema serio de Salud Pública.

Si quieres estar tranquilo puedes contar con Novagea una empresa certificada por la Comunidad de Madrid que realizará la Prevención y el Control de la Legionella, así como los tratamientos de limpieza y desinfección homologados, ofreciéndote un diagnóstico de la situación de la instalación y ofreciéndote soluciones a los problemas de Legionella que pudiera encontrar en tus equipos

 

¿Tienes dudas acerca de la Legionella y su tratamiento?

Contacta con nosotros sin compromiso y te las resolveremos.

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